lunes, 10 de abril de 2017

Muchos niños de altas capacidades son diagnosticados con TDAH



La mente de los niños superdotados o de altas capacidades es hiperactiva por propia naturaleza, necesita continuamente actividades nuevas para aprender y experimentar cosas nuevas. Muchos pacientes, tanto niños como adultos,  me preguntan incluso qué pueden hacer para dejar de pensar, para parar “el molinete”.
También es una mente más rápida. Un niño superdotado puede terminar antes los trabajos y después comenzar a molestar o a demandar atención, o directamente pasar de hacer los trabajos de clase porque le aburren y su motivación es mínima, escuchando repetición tras repetición de lo que ya conoce, quizás incluso desde antes de comenzar el curso.
En esa situación de falta de motivación, o aburrimiento, también puede desconectar y encerrarse en su mundo, en sus pensamientos, dejando de prestar atención a la clase, no apuntando los deberes cuando tiene que hacerlo, o simplemente olvidando hacerlos después pues no tienen el menor interés para él.  Una característica típica de los superdotados es la gran capacidad de abstracción, de aislarse concentrándose en su propio mundo, y suele ir muy asociada también a ser bastante despistados.
Si nuestro chico además tiene un carácter activo, y le exigimos estar sentado y aburrido sin nada que hacer durante  las clases, existen muchas probabilidades de que se ponga a hablar, a molestar a sus compañeros, o a moverse buscando algo que le interesa más y que le ayude a distraerse, actitudes que pueden llegar a considerarse molestas por el profesor, y ser calificadas como comportamiento disruptivo durante las clases.
Si analizamos las preguntas de un cuestionario típico para profesores, la mayoría de los alumnos superdotados que no están recibiendo la educación que necesitan podrían ser identificados positivamente como casos de TDAH: 
1.       No acaba las tareas que ha empezado 
2.       No puede concentrarse o prestar atención durante mucho tiempo
3.       No puede permanecer sentado, no está quieto o es hiperactivo
4.       Inquieto
5.       Sueña despierto o se queda como “ausente” 
6.       Impulsivo, actúa sin pensar
7.       Dificultad para seguir instrucciones 
8.       Habla sin esperar su turno  
9.       Es desorganizado en sus trabajos 
10.     No presta atención, se distrae fácilmente
11.     Habla demasiado
12.     No hace las tareas que se le asignan

Nuestra experiencia es que continuamente acuden a nuestra consulta en El Mundo del Superdotado niños muy inteligentes, diagnosticados y/o medicados para el TDAH. En un 90% de los casos su comportamiento durante las pruebas, muy motivadoras y variadas, es de total atención y concentración, y no se mueven de la mesa durante el tiempo de realización de las mismas.  Si un niño superdotado está interesado en lo que hace, le divierte lo que hace, está motivado por lo que hace, no molesta, no interrumpe, no desconecta y su comportamiento es totalmente adecuado. No sufre TDAH y no necesita medicación, lo que sufre es aburrimiento y desmotivación durante las clases porque necesita educación especial.

Nuestro consejo para los padres cuyos hijos son muy inteligentes, es que antes de medicar soliciten una evaluación intelectual. Según nuestra experiencia, niños con cocientes intelectuales a partir de 120, que ya podríamos considerar de altas capacidades aunque no sean superdotados, ya tienen una edad mental muy superior a la de sus compañeros y se aburren y desconectan también durante las clases. Estos niños no necesitan medicación, lo que necesitan en un estilo educativo diferente que les motive para estar atentos durante las clases, y estar con alumnos con su misma edad mental (aceleración de curso).

También es necesaria, en la mayoría de los casos, una mayor atención por parte de sus padres, aprendiendo a trabajar correctamente con los niños normas y límites. Pero si como padres,  si no disponemos de tiempo y preparación para asumir la educación de un niño muy inteligente y con comportamientos diferentes a lo normal, lo más recomendable es solicitar el apoyo de especialistas que nos puedan orientar para mejorar su educación sin necesidad de recurrir a una medicación que podría ser innecesaria y con efectos impredecibles a largo plazo.

Carmen Sanz Chacón
Neuropsicóloga Clínica Experta en Superdotados y Altas Capacidades

www.elmundodelsuperdotado.com


domingo, 2 de abril de 2017

Un encuentro muy participativo en Usera

La presentación del pasado viernes en el centro cultural de Usera resultó muy participativa, madres, trabajadoras sociales, educadores.... de nuevo aparecieron los testimonios de como se presiona a las madres y padres para utilizar al medicación para "ayudar" a los niños. 

Una situación que se repite en todos los distritos y pueblos de Madrid, Vallecas, Carabanchel, Usera.... Hay muchas ayudas y posibilidades si los padres y madres aceptan este chantaje, pero están solos si se niegan. A pesar de las dificultades, parece obvia la necesidad de organizarse y plantear alternativas al marketing farmaceutico.


Agradecemos la participación de todos.!!!


jueves, 30 de marzo de 2017

Viaje a ninguna parte

Arturo Viloria, de Humanistas Carabanchel con Fernando García de Vinuesa, psicólogo y coautor del libro "Volviendo a la normalidad, la invención del .." entrevistados por Antonio Elegido. El título del programa bien podría referirse al uso de psicofármacos en niños y adolescentes


domingo, 19 de marzo de 2017

Presentación en Usera


Estimad@s amig@s

Queremos invitaros a la presentación en Usera del documental “¿Estas atento?: la otra cara del TDAH”

Lugar y fecha : Centro Cultural Usera 1, ubicado en la c/ Rafaela Ybarra 41, el viernes 31 de marzo, 18 a 20 horas.

Consistirá en una breve presentación del documental, su proyección, de unos 40 minutos de duración y un posterior coloquio abierto a las preguntas o consideraciones de los asistentes.

La asociación Humanistas de Carabanchel ha realizado este documental sobre el consumo de psicofármacos en niños y adolescentes. En él  se entrevista a psiquiatras, psicólogos, médicos del sistema público de salud, educadores sociales de Centros de Atención a la Infancia, maestros, periodistas, padres y madres afectadas.

El documental nace de nuestra preocupación en relación con la expansión en progresión geométrica del llamado TDAH (Trastorno de Déficit de Atención y/o Hiperactividad) y del incremento del consumo de psicofármacos en menores y adolescentes que lleva asociado. El Interés de la actividad es promover el debate y la divulgación de la información sobre un problema de salud pública en Madrid y en todo el país, como es el consumo de psicofármacos en la infancia y la adolescencia.

Saludos cordiales
Humanistas Carabanchel

martes, 24 de enero de 2017

Aprendizaje y Atención

Existen diversos tipos de atención dependiendo del modo en que se está atendiendo al fenómeno. Así, podemos hablar de una atención simple, de una atención dividida, de una atención dirigida distensa, y también de una atención tensa. El ser humano tiende a acercarse a lo distenso placentero y alejarse de lo tenso o doloroso. La atención está mal asociada a esfuerzo, a tensión, a seriedad. Necesitamos grabar la atención con una calidad emotiva distinta. Sería deseable poder sentir, experimentar, que es “bueno y lindo para uno estar atento” sin una necesidad de obligatoriedad. 

Hay un mal tratamiento del trabajo atencional en la educación, en las prácticas pedagógicas tradicionales. Pero ¿por qué sería bueno y lindo para mí estar atento? Porque si estoy en esa situación de alerta sin duda, tengo mayor conciencia, libertad interna y potencia en el pensar. La mirada es más suave, clara, interesante y crítica. Una buena disposición para el aprendizaje, una buena memoria, un aumento en la permanencia en los propósitos y, en suma, el crecimiento de la capacidad de cambio, dependen de la atención. Pero si mantener la atención nos conduce a la fatiga y su correspondiente molestia es porque no se ha grabado bien la forma de atender, que solo es agradable cuando se convierte en agradable y placentera. Por lo tanto, uno no se esforzaría por estar atento, ¡simplemente le gusta estar así! 

¿Podemos intencionar otra calidad atencional? Hay posibilidad de aplicar una serie de técnicas que mejoran la capacidad atencional y la efectivizan, pero requiere del interés genuino de quien atiende y no la imposición forzada. Podemos ejercitar otra calidad atencional donde se puede tener referencia y uno no “es tomado” por las cosas o situaciones. Es en esta situación donde el ser humano puede decidir su acción, donde puede haber acción reflexiva, atención sobre lo que se está haciendo y donde no hay olvido de si mismo mientras se está haciendo cosas.
Intencionaremos hacia la atención dirigida también llamada en nuestra pedagogía: atención distensa y es la que hoy vamos a comenzar a conocer y practicar.

¿Que es la Atención?
La atención es la aptitud de la conciencia que permite observar los fenómenos internos y externos. Cuando un estímulo pasa el umbral, despierta el interés de la conciencia quedando en un campo central al que se dirige la atención. Es decir que la atención funciona por intereses, por algo que de algún modo impresiona a la conciencia, dando registro. El estímulo que despierta interés puede quedar en un campo central de atención, al que denominamos campo de presencia, que tiene que ver con la percepción. Todo lo que no aparece ligado estrictamente al objeto central se va diluyendo en la atención, acompañando sin embargo a la presencia del objeto mediante relaciones asociativas con otros objetos no presentes, pero vinculados a él. A este fenómeno atencional lo llamamos campo de copresencia y tiene que ver con la memoria.

Como mencionamos anteriormente, existen diversos tipos de atención dependiendo del modo en que se está atendiendo al fenómeno.
La atención simple es poner atención a un objeto, en dirección a los estímulos. Se produce un estímulo y la persona atiende. De una serie de estímulos atiendo a uno en particular porque la conciencia funciona por intereses. Lo de simple no significa que sea de bajo nivel. Hacer un trabajo con cuidado con atención simple puede ser de excelente calidad.

La atención dividida es aquella en la que se atiende a dos estímulos simultáneamente. Es cuando hay más de un foco atencional al mismo tiempo. Hay muchas actividades de la vida diaria que requieren este tipo de atención, en tal sentido es muy práctica.
La atención dirigida es cuando tengo la intención de no desatender. Atiendo y mientras atiendo, observo desde mi interior a qué estoy atento. Pero además es una forma de atención aperceptual (la conciencia actúa sobre los sentidos, para que vayan en una dirección u otra) en la que la actividad del pensar está ligada a registros de relajación, de auto-observación, de comprensión y de claridad interna.

La atención tensa es la que se suele usar cotidianamente, en las aulas, las que nos han enseñado y suelen convertir el aprendizaje en un proceso no grato. Es aquella que se impone y tiene el sello de lo obligatorio, lo forzado, lo que se “debe hacer” para no ser castigado, donde pa reciera que para prestar atención se requiere de una “cara de robot” o “fruncir el ceño” o una tensa postura corporal. La atención tensa esta asociada al registro de esfuerzo. La misma se da cuando la actividad del pensar está ligada a tensiones corporales de carácter muscular, por demás innecesarias al proceso atencional.

Por último podemos agregar otro tipo de atención: la atención sobre sí o conciencia de sí, se da cuando sin importar lo que se hace, no hay olvido de sí mismo. El tono afectivo es diferente. Es una forma interesante la conciencia de sí, donde se puede tener como apoyo la postura corporal, la respiración y no hay olvido de sí.

Pero ¿cómo podemos ejercitar la atención distensa? Esa atención tiene que ver con la conformación de una “especie de observador amable” de los propios procesos y movimientos internos, donde se puede tener referencia y uno no “es tomado” por las cosas o situaciones. Es en esta situación donde el ser humano puede decidir su acción, donde puede haber acción reflexiva, atención sobre lo que se está haciendo y donde es posible que no haya olvido de si mismo mientras se esta haciendo cosas.
Es posible acostumbrarse a estar en presencia de este “observador amable” de si mismo, que fortalece al sujeto y estará menos dispuesto a la influencia de los estímulos. En este caso se busca un emplazamiento consciente en una perspectiva que registra, que siente, se trata, por tanto, de una "mirada" desde adentro, con apoyo en la sensación, se realiza suavemente y con gran cariño. En realidad, es una atenta práctica sobre la propia mirada.
“Usamos la palabra “mirada” con un significado más extenso que el referido al visual. Tal vez, más correcto sería hablar de “punto de observación”. Aclarado esto, cuando decimos “mirada” podemos referirnos a un registro de observación no-visual pero que da cuenta de una representación”.

Recomendación - Si se está en este intento de “grabar” de buena manera la atención, es interesante aprovechar los buenos momentos de atención con el propósito de filiar bien el registro, para que en otros momentos sirvan de guía y referencia. También puede ayudar al sujeto a crear situaciones que le “avisen” si se ha perdido el control de la atención, a lo largo del día. Se pueden usar diversas técnicas, por ejemplo, marcar una serie de momentos que sirvan de alerta: al encontrarse el sujeto con determinadas personas, lugares, situaciones, objetos, etc. ¿Y qué pasa si se pierde la atención con divagaciones, ensueños o fantasías?, no ocurre nada, se retoma el trabajo atencional y punto. Desde nuestro punto de vista es mucho más posibilitario generar el interés, la motivación, el compromiso emotivo y con ello permitir una atención con agrado; generando el gusto por atender. Entonces, el mecanismo de la atención hay que prese ntarlo de un modo tal que los niños y jóvenes puedan sentir la necesidad esencial de utilizarla para su desarrollo. Cuando se ejercita la atención el sujeto se siente liviano, sin complicaciones, se trata simplemente, de sentirse emplazado donde se está (c onversando, leyendo, observando) y se logran registros de mayor potencia y frescura. Es preciso entonces que esta se grabe con gusto, sin forzamientos, con una emoción de agrado, con ánimo de experimentación, como si se tratara de un juego, en un ámbito de relaciones amistosas y abiertas a los demás.

Sobre el aprendizaje y la atención:
Todo aprendizaje corresponde a nuevas construcciones, nuevas conexiones neuronales, cableadas. Para instalar una “nueva forma de hacer” es preciso primero tener la intención, querer llegar allí, y después realizar las acciones con mucha atención, y repetición, para ir grabando eso que va dejando “huella” hasta que en un determinado momento se dispara esa “nueva acción” sin pensarla, se da por grabación, repetición y se logra el automatismo. Entonces se está en condiciones de liberar energía para poder llevarla a otro campo de interés de la conciencia. Por lo tanto, la experiencia de aprendizaje, es inevitablemente interna, nunca es externa, no se la puede localizar afuera. Si se liga a la acción con el aprendizaje resulta que se “aprende haciendo” y la repetición de esa acción es lo que finalmente produce el aprendizaje y posteriormente la automatización. Así hemos aprendido todas las cosas en nuestra vida, desde el hablar, caminar, andar en bicicleta, tipear en un teclado, es la experiencia repetida la que produce crecimiento en el cerebro.

Para seguir reflexionando:
Recuerdo situaciones en las que la desatención trajo consecuencias no deseadas. Recuerdo situaciones en las que he tenido registro de atención tensa. ¿Qué características tenía esa situación? ¿Cómo lo sentía? ¿Dónde lo sentía?
Recuerdo situaciones en la que he tenido registro de atención distensa. ¿Qué características tenía esa situación? ¿Cómo lo sentía? ¿Dónde lo sentía?
Recuerdo situaciones en las que he registrado la posibilidad de intencionar la distensión. ¿En qué me apoyé?
Imagino situaciones en el ámbito educativo en donde pueda dar referencia del mecanismo atencional distenso para una buena grabación.

lunes, 23 de enero de 2017

El principio de proporción

4º El principio de proporción.

“Las cosas están bien cuando marchan en conjunto, no aisladamente” 

Si impulsados por un objetivo desacomodamos toda nuestra vida, el logro del resultado buscado se verá sometido a numerosos accidentes y aún, si efectivamente se consigue, tendrá amargas consecuencias. Si, para obtener dinero o prestigio, desacomodamos nuestra salud, sacrificamos nuestra gente querida, nos despreocupamos de otros valores, etc., es posible que surjan tales accidentes, que no logremos el resultado buscado.
En otros casos, puede ser que lo obtengamos pero ya no habrá salud para disfrutarlo, ni seres queridos con quienes compartir, ni otros valores que nos den sentido.
“Las cosas están bien cuando marchan en conjunto" y esto es así, porque nuestra vida es un conjunto que requiere equilibrio y desarrollo adecuado, no parcial. Si bien hay cosas más importantes que otras, cada persona debería tener una verdadera escala de valores para que lo primario, lo secundario, lo terciario, pudieran cumplirse proporcionalmente. Con la fuerza que debe aplicarse a cada cosa de acuerdo a la importancia fijada, todas marcharían en verdadero conjunto.

"Principios de la acción válida", Silo, Humanizar la tierra

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Descubrir y fortalecer los aspectos positivos




En el momento actual se tiende a enfatizar en las dificultades y en lo negativo de uno mismo y de las personas que se relacionan con uno.Esto pasa también con los niños y adolescentes, que aprenden desde muy pronto cuales son sus puntos débiles, en que no llegan al "nivel", que hacen mal, etc. A menudo los familiares y profesores repiten las carencias o tareas que hacen mal.

Esta visión genera una actitud, una forma de sentir y de vivir muy particular, cuyo resultado a corto o mediano plazo resulta negativo. No negamos que exista un gran número de dificultades a las que nos enfrentamos día a día. Pero es muy importante reconocer que esta manera de enfrentarlas es consecuencia de un sistema que tiende a negativizar a las personas.

Es importante descubrir y fortalecer un modo de vivir, de pensar y de sentir distinto, que se apoye en lo más interesante de cada uno. Que se apoye en las propias virtudes, los aspectos positivos que cada uno tiene. Ayudar a descubrir estos aspectos en los niños es de mucha importancia.

Entendemos por virtud toda actitud que llevada a la acción nos pone en acuerdo con nosotros mismos, independientemente de nuestra habilidad para realizarla, dejándonos un registro de paz y de crecimiento personal.

Ayudar a niños y adolescentes a reconocer estas actitudes, y también las de los demás, sería un gran apoyo para saltar por encima de las dificultades, modificar situaciones y alcanzar los objetivos  propuestos.

Ejercicio: (para niños y adultos)
Realizar un listado de las propias virtudes (sean estas actitudes, modos de comportamiento, habilidades, actividades, etc.) y luego imaginar cómo se podrían potenciar al máximo en su aplicación en los distintos ámbitos (escuela, familia, amistades etc.) Si se encuentra dificultad en encontrar las propias habilidades o virtudes es interesante preguntar a las personas cercanas sobre este punto. Podemos sorprendernos bastante.

Después de hacer este ejercicio, enviadnos un email con las conclusiones o sobre lo aprendido al hacerlo. Publicaremos las respuestas recibidas.

lunes, 26 de diciembre de 2016

El Principio de la acción oportuna.

El Principio de la acción oportuna.



«No te opongas a una gran fuerza. Retrocede hasta que aquella se debilite, entonces, avanza con resolución».


El anterior principio que comentamos se trataba de no forzar las cosas hacia un fin, tanto cuando queremos conseguir un resultado con la educación o el comportamiento de los niños y adolescentes, como ante cualquier resultado en general. Este principio trata de buscar la oportunidad, de buscar cuando se abre una ventana que nos acerca al objetivo deseado. Las personas y las situaciones no son estáticas y están abiertas a variaciones, hay veces que no podemos dialogar con ellas y sin embargo en otros momentos, hay mas receptividad o posibilidad de plantear cambios. De esto se trata aprender a detectar el momento oportuno. Sucede que una propuesta, un diálogo, o la posibilidad de u nuevo entendimiento puede no ser aceptada en un momento y en otro distinto si.

Este Principio no recomienda retroceder ante los pequeños inconvenientes, o los problemas con que tropezamos diariamente. Únicamente se retrocede, según explica el Principio, ante fuerzas irresistibles, tales que indudablemente nos sobrepasan al enfrentarías. Retroceder ante las pequeñas dificultades debilita a la gente, la hace pusilánime y temerosa. No retroceder ante grandes fuerzas, hace a la gente proclive a todo tipo de fracasos y accidentes.


El problema aparece cuando no se sabe anticipadamente quién tiene más fuerza, si uno o la dificultad. Eso habrá de comprobarse tomando pequeñas "muestras", haciendo pequeñas confrontaciones que no comprometan totalmente la situación y que dejen espacio libre para cambiar de postura si esta fuera insostenible.


Antiguamente, se hablaba de "prudencia", esa era una idea muy próxima a la que estamos explicando. Pero hay otro punto: ¿cuándo avanzar? ¿En qué momento ese inconveniente se ha reducido en fuerza, o bien, en qué momento hemos ganado nosotros en fuerza? Vale la misma idea de tomar "muestras" cada tanto haciendo pequeños intentos, no definitivos. 


Cuando la fuerza está a nuestro favor y el inconveniente se ha debilitado, el avance debe ser total. Guardar reservas en tal situación, es comprometer el triunfo porque no se va adelante con toda la energía disponible.

"Principios de la acción válida", Silo, Humanizar la tierra

Algunas viejas fábulas y cuentos ilustran este principio

Había en cierto lugar un pescador viejo, padre de tres niños y extremadamente pobre. 
Tenía la costumbre de echar sus redes al agua solamente cuatro veces cada jornada. Un día entre los días, después de rastrear el río dos veces en vano, sintío una gran alegría al advertir que, a la tercera, la red pesaba mucho, de modo que apenas podía recogerla. 
Pero su desencanto no tuvo límites cuando vio que toda su pesca consistía en un asno muerto que algún mal vecino había tirado al agua. Se lamentó en vos alta de su desgracia, y disponiéndose a lanzar la red por cuarta vez, dijo: -La bondad de Alá es infinita. ¡Quién sabe si ahora tendré más suerte! Cuando arrastró la red, notó por segunda vez que pesaba mucho, y al abrirla, encontró una gran copa tapada con una chapa de metal. Separó ésta, vació la copa que estaba llena de cieno, la miró por todos lados y ya pensaba en llevársela a su casa para venderla a algún fundidor, cuando de ella empezó a salir una columna de humo que fue creciendo y espesándose hasta alcanzar la forma de un genio de proporciones gigantescas: su frente era alta como una cúpula; sus manos grandes como gradas de labranza; su boca, negra como una caverna; sus ojos, brillantes como antorchas, y sus piernas altas como árboles. 
A la vista de aquel monstruo, el pescador temblando de miedo, intentó huir, pero la voz de aquél, imponente como un trueno, lo dejó inmóvil. 
-¡No hay más Dios que Alá, y Salomón es el profeta de Alá! -exclamó el genio. Y enseguida añadió: -y tú, ¡oh gran Salomón!, profeta de Alá, mándame, dispón de mí y te obedeceré puntualmente. 
-¡Oh, genio poderoso! -replicó el pescador- ¿qué estás diciendo? ¿Acaso ignoras que Salomón ha muerto hace más de mil ochocientos años? ¿Acaso ignoras que llegó Mahoma el profeta de Alá? ¿Pretendes burlarte de mí o estás loco? 
-¿Que estoy loco? ¡Por Alá te juro, que si vuelves a ofenderme habré de darte muerte! 
-¿Serías capaz de hacerlo, ¡oh genio!, después de haberte librado de la prisión en que estabas? 
-Escucha mi historia, pescador -dijo el genio-, y comprenderás que mi amenaza no es en vano: 
“Has de saber que soy un genio rebelde. Mi nombre es Shar el Genio; todos los de mi especie prestaron obediencia a Salomón, menos yo, que huí para no someterme a él. Pero un visir que mandó en mi persecución, me aprisionó y me condujo encadenado a su presencia. Cuando estuve ante él me pidió que aceptara su religión; como me negué mando meterme en esa copa en que me has encontrado, la sello con su sello y dispuso que la arrojasen al mar. Dentro de mí estrecha prisión, prometí durante el primer siglo, hacer inmortal al hombre que me liberase. Pero nadie me liberó. Durante el segundo siglo pensé en hacer dueño de los más ricos tesoros a quien llegase en mi auxilio. Y nadie llegó. En el tercer siglo prometí que el que me libertase tendría mi poder, mi fuerza y mi sabiduría; pero también fue en vano. Entonces, dando libre salida a mi cólera, juré que mataría al hombre que me devolviese la libertad. Ese hombre eres tú, y nadie te librará de mí venganza". 
-Pero si me matas ¡oh genio! -repuso el pescador- cometerás una injusticia que Alá no te perdonará nunca, ya que pagas con un crimen el bien que te hice poniéndote en libertad. Piensa, además, que soy casado y tengo tres hijos que aún no pueden valerse por sí mismos... 
Nada parecía ablandar al gigante, cuyo rostro inmenso iba cada vez tornándose más feroz. Comprendió el pescador que su suerte dependía de su ingenio, y, como no era torpe, ideó una estratagema a la que se agarró como un naufrago a la tabla que ve pasar a su lado sobre el lomo de una ola. 
-¿Estás realmente decidido a darme muerte? -preguntó el pescador. 
-Claro que sí -respondió el monstruo. 
-Pues bien; antes de que cometas esa injusticia, desearía que me sacases de una duda que tengo. 
-Habla pronto, que estamos perdiendo mucho tiempo. 
-Tú dices que estabas dentro de esa copa; pero eso no es cierto. ¿Cómo podrías caber en ella, si apenas entra una de mis manos? Sólo viéndolo podría creerlo. 
-¡Ah! eso quiere decir que desconfías de mí, ¿eh? Pues bien, luego de ésto habré de matarte con más gusto aún, pescador incrédulo y desconfiado. 
El genio empezó entonces a disolverse en humo, hasta que sólo quedó una especie de espiral que entró en la copa y desapareció totalmente. Dentro se sintió una vos que decía: -¿Te convences ahora? ¡Oh, pescador desconfiado! 
La contestación del pescador fue poner rápidamente en la copa la tapa que le había quitado. El genio, al verse encerrado nuevamente, gritó y amenazó primero, suplicó después; pero el pescador no hizo caso de súplicas ni de amenazas y tomando la copa fingió que iba a arrojarla al agua. De este modo arrancó al genio un renovado juramento que aquél hubo de cumplir luego de recobrar su libertad.