Nada por encima del ser humano y ningún ser humano por debajo de otro

miércoles, 18 de mayo de 2016

¿Qué entendemos por cambio de sistema?

Ningún cambio esencial del sistema podrá hacerse únicamente desde el plano político” sino que “deberá abordarse simultáneamente en todos los planos


Pablo Martin
 A pesar de que frecuentemente podemos oír alusiones al sistema o al cambio de sistema y que creemos tener un concepto de estos términos similar al de los demás, en realidad, si preguntáramos a otros quizá veríamos que esto no es así. De hecho, poca gente da una idea precisa acerca de “sistema” cuando se la pregunta. Y aquellos que si tienen una idea precisa frecuentemente difieren mucho entre si.
Generalmente, al hablar de sistema la gente se refiere al conjunto de normas y comportamientos de las estructuras sociales y políticas que gobiernan la vida de las personas. En este momento histórico es ya muy claro para casi todo el mundo que la interdependencia de los países es tal que, de una u otra manera este “sistema” es único en todo el planeta. Hasta ahí casi todo el mundo está de acuerdo, y no se suele profundizar mucho más.
Por supuesto, esto es muy insuficiente. Ya el hecho de la uniformidad del sistema en todas partes debería llevarnos a cuestionarnos cómo es esto posible. O bien todos estamos de acuerdo, lo cual parece difícil, o bien este “sistema” es impuesto se esté o no de acuerdo. En realidad, pensamos que se dan ambas cosas. Es cierto que los individuos están obligados a actuar de acuerdo a unas leyes que definen el tipo de sociedad en que vivimos. También es cierto que un tipo de sociedad es más favorable a unos individuos que a otros. Así es que esto nos conduce al hecho de que un tipo de “sistema” favorece unos intereses o valores. Si precisamos más, en realidad el sistema obedece a una cierta ordenación de valores, es decir, a una escala en la que todo se coloca por orden de importancia desde lo más a lo menos importante. Si definimos el valor “1”, vemos que todo en la construcción de ese sistema se arma mirando a esa referencia máxima.  Si, tal como nosotros sostenemos, el dinero se hubiera instalado como el máximo valor en este sistema, el gobierno, la justicia, la ciencia, …..todo, se orientaría en su funcionamiento teniendo en cuenta eso como principal referencia.
El sistema además viene definido por la metodología que utiliza para establecer su valor primario en el todo social. Entendemos que el sistema recurre a la violencia cuando no puede imponer su valor por medios más fáciles. Estas dos características, el dinero como valor central y la violencia como metodología de acción, hacen a la esencia del sistema, no sólo en su comportamiento individual y colectivo sino que de ellos deriva una dirección, una visión del mundo, una moral, una mentalidad, etc.
Dado el momento histórico que nos ha tocado vivir, donde en el campo del conocimiento frecuentemente se prima una visión analítica sin fomentar las ideas de proceso y de síntesis, es muy frecuente pensar ingenuamente que los diferentes planos de la vida humana son realidades independientes entre si. Me explico; con frecuencia se analiza la realidad política, se ven los problemas y se dice que cambiando tales o cuales leyes esos problemas se solucionarían. Como decía antes, ese es un punto de vista muy ingenuo. Esas soluciones solo serían posibles si habláramos de puntos muy superficiales y secundarios que no afectaran a la esencia del juego político, a los intereses del “sistema”. Por ejemplo, quizá podrían salir adelante algunas leyes que regularan un poco la construcción de viviendas. Pero es claro que aquellos que buscan su enriquecimiento rápido y a toda costa seguirán en sus trece no importa con qué ordenamiento jurídico o administrativo. Encontraran la manera de retorcer la ley a su favor, o simplemente de saltársela, y para ello por supuesto que contarán con las complicidades necesarias dentro de las estructuras de gobierno. Si la cantidad de cambios secundarios que se hicieran fuera tal que afectaran a la esencia del sistema; por ejemplo, si un gobierno decidiera crear un conjunto de leyes que supusiera que en el tema de vivienda el valor central ya no va a ser el dinero sino el que absolutamente todos los ciudadanos tienen derecho a vivienda y el Estado lo va a garantizar por encima de cualquier otra consideración; si esto sucediera y se pretendiera cambiar la situación operando únicamente en el plano político, veríamos como todos los resortes del sistema se tensaban negando cualquier posibilidad de cambio en esa dirección. Los bancos amenazarían con quiebras, los inversores con descapitalización, las empresas con despidos, y la cosa no quedaría ahí, las familias que han comprado su vivienda y cuentan con ella como un depósito de sus ahorros no estarían de acuerdo porque al generalizarse la propiedad su bien perdería valor, aquellos que compraron su casa a un precio, y que están pagando la hipoteca relativa a aquel precio, también se negarían a que otros pudieran tener una vivienda con un esfuerzo inferior al que ellos hacen, aunque esto suponga que se quedaran en la calle. En fin, ese supuesto gobierno solo contaría con aquellos que ni tienen casa ni medios para obtenerla, es decir, una minoría marginal insuficiente para impulsar ese cambio. Es decir, ningún cambio esencial del sistema podrá hacerse únicamente desde el plano político.
Lo anterior parece evidente pero aun así se suele olvidar. Un cambio esencial de sistema deberá abordarse simultáneamente en todos los planos: político, social, cultural, económico, vecinal, familiar y personal.
Por supuesto, tal cambio necesitará de una trasformación jurídica general que se cuestione su propio valor central, sus procedimientos, el valor de la ley, el valor de las penas, la dirección de la rehabilitación, los procedimientos coercitivos, la protección de todos, etc., etc.
Pero además, y al mismo tiempo, estas medidas necesariamente deberían apoyarse en una profunda revolución social en la que el pueblo retoma de verdad la soberanía y modifica su participación en la vida pública y sus mecanismos de representación. Estaríamos pasando de una democracia formal a una democracia real.
Pero, ¿cómo sería eso posible en una sociedad como la actual, con la actitud personal, las aspiraciones, la mentalidad, del hombre medio? Es claro que un cambio de sistema requiere una profunda trasformación en las conciencias de la gente. El individuo deberá tener la experiencia de fracaso de este sistema, y de su propio fracaso personal, para que la posibilidad de crear algo nuevo empiece a tener espacio en su conciencia. Sinceramente creo que esto todavía no es así. Claro que hay mucha gente que está sufriendo las injusticias de esta sociedad y querría cambiar. Algunos de ellos son convencidos creyentes en el sistema que únicamente aspiran a “colocarse” mejor, en una posición más ventajosa. Otros realmente quieren cambios pero referidos únicamente a esas injusticias que a ellos les afectan. También están los que se plantean cambios en el sistema pero ingenuamente creen que podrán hacerlos sin tocar la esencia del mismo, o actuando simplemente en el campo que les es más cercano. Por último, creo que cada vez son más los que caen en cuenta de que un cambio de “sistema” implica una profunda revolución que empezando en su propia vida, en sus aspiraciones, en sus ideas, en sus sentimientos, en su comportamiento, trasforma su relación con los que le rodean, y junto con ellos, abordan un proyecto de trasformación social. Esta es la postura que propugnamos desde el Partido Humanista. Pensamos que no es posible arreglar un sistema que va hacia la descomposición y que la única salida posible será una revolución política, social, cultural y personal. Una revolución que suponga un cambio profundo de paradigmas donde el ser humano sea el valor central. Una revolución que asuma la metodología de la no-violencia activa, no sólo por motivos prácticos sino por coherencia con un nuevo sentido en la vida de las personas.
Seguramente, en este mismo Congreso estemos juntos organizaciones y personas que mantenemos diferentes puntos de vista respecto a la situación actual. Si bien pienso que seguramente a la mayoría los aquí presentes nos une una actitud de denuncia de una situación que rechazamos y de búsqueda de soluciones a los problemas de la gente, posiblemente tengamos diferencias de enfoque y, aunque mantengamos coincidencias sobre la acción coyuntural, quizá las posibles direcciones de futuro que contemplemos sean diferentes.
¿Qué hacer en este momento? En cualquier caso creo que es bueno lo que une a la gente y malo lo que la separa. Así es que mis propuestas para este Congreso son:
- Discutir en profundidad y con libertad interna, sin quedar atrapados en los detalles secundarios, acerca del tipo de sociedad que queremos construir y del futuro que estamos dispuestos a crear, con una mirada integral y sin la ingenuidad, los prejuicios y la estrechez de miras propios de un momento histórico que ya pasó.
- Fomentar las acciones conjuntas en la base social, en la calle, en la universidad, en los barrios, en denuncia de las injusticias de este sistema, al tiempo que vamos reconstruyendo unas relaciones y un tejido humano muy deteriorado actualmente.
- Consideramos que nuestra diversidad de ideas y puntos de vista es una riqueza y que un intento uniformador, por ejemplo, una candidatura única a elecciones, debe ser contemplado con mucha precaución, al tiempo que apoyamos decididamente la colaboración y la participación en multitud de actividades que puedan ir desembocando en un movimiento social amplio y diverso.
- Damos las gracias a los organizadores de este Congreso por su generosa labor y, desde ya, agradecemos la oportunidad que se nos brinda de participar y seguir trabajando en esta iniciativa.
Por último, una palabra de ánimo para aquellos que pudieran sentir que la tarea que nos queda por delante es demasiado grande o demasiado difícil. La Historia, esa pícara vieja siempre atareada, cocinando en su Gran Olla los anhelos de los hombres, hace tiempo que da señales de estar harta de seguir removiendo el mismo guiso. Así es que creo que deberíamos prepararnos para cambios muy profundos pues, ya se sabe, una vez que esa vieja se lanza no se para luego en pequeñeces. Muchas gracias.
     
Pablo Martín -PARTIDO HUMANISTA

martes, 3 de mayo de 2016

Presiones y chantajes para medicar a la infancia



El pasado 28 de abril se presentó el documental La otra cara el TDAH que los Humanistas de Carabanchel han realizado en los últimos meses.

Asistieron a la presentación unas sesenta personas, entre ellas médicos, maestros, psicólogos, trabajadores sociales y educadores, miembros de AMPAs y vecinos interesados por el tema.


Después del visionado, de unos 45 minutos de duración se entabló un coloquio sobre la medicalización de la infancia.

En esta ocasión, como en otras anteriores, destacó el testimonio de un padre, que relató a los presentes como su hijo fue diagnosticado y como a lo largo de su trayectoria escolar, le amenazaron con las terribles consecuencias que su hijo sufriría si no accedía a medicarlo.

El padre relató que siempre tuvo que pelear con  la duda y el temor sobre si habría hecho lo correcto. Años después, su hijo, ya un adolescente que estudia en el instituto, es un chico normal que no ha tenido mayores problemas que los de cualquier otro chico de su edad. Esta ha sido una constante que muchas madres y padres han comentado en diversas presentaciones del documental.

El chantaje sobre las consecuencias que puede tener no acceder a medicar a los niños es muy amplio y abarca desde las posibles consecuencias en la salud de los menores, al fracaso escolar, y a no tener acceso a ningún tipo de  ayudas que si tendría si acepta pasar por el aro.

Estas prácticas son denunciadas en el documental por médicos e investigadores

El documental ha sido también  presentado el 4 de mayo en la Fundación Entredos de Madrid y los Humanistas de Carabanchel continuaremos difundiendolo por colegios y asociaciones.

miércoles, 16 de marzo de 2016

Estacional Primavera. Sabado 19 de Marzo a partir de las 18 h.

El próximo sábado, 19 de marzo, a partir de las 18.00 hrs., celebraremos en el Parque Toledo el cambio de estación, en esta ocasión será la llegada de la Primavera.
Un buen motivo para reencontrarnos con los amigos, charlar de lo que estamos haciendo, compartir proyectos presentes y futuros...


jueves, 10 de marzo de 2016

Seminario I sobre prácticas atencionales



Práctica 1
Seminario I sobre prácticas atencionales


El presente seminario se puede hacer en una amplia jornada de trabajo sin fijar tiempos para las prácticas, poniendo el acento en la búsqueda de un trasfondo emotivo de gran gusto por el tema. De este modo, cada cual podrá ir regulando los tiempos que necesite para lograr los registros correspondientes, repitiendo las prácticas una y otra vez para profundizar, estudiando los Comentarios, tomando nota e intercambiando con otros.
Como es habitual en nuestros seminarios y retiros, el trabajo se hace primero individualmente, luego se intercambia en grupos pequeños y, por último, se pueden hacer intercambios en conjunto sobre las experiencias y comprensiones logradas.

Comenzaremos con prácticas muy sencillas intentando detectar claramente los registros de:
Atención simple
Atención dividida
Atención dirigida

Ejercicios de Atención simple:
Ejercicio A: Desplazar 5 objetos de un lugar a otro. Luego volver a los lugares de origen cada uno de los objetos desplazados.
Ejercicio B: Hacer lo mismo del ejercicio A, sólo que ahora con 10 objetos.
Comentarios: En los casos en que se logró hacer el ejercicio se puede notar que la Atención está en el objeto y no sobre uno mismo. En otro caso también se pierde en ocasiones la Atención del objeto.
Cuando se pierde la Atención sobre un objeto, podría ser que se está poniendo Atención en otro objeto (por ej. una divagación), pero, de todos modos, no se está poniendo Atención sobre uno mismo.
Ejercicio C: Poner Atención simple sobre la divagación.
Comentarios: Si se hace bien este ejercicio, se produce un conflicto: o se baja de inmediato el nivel de conciencia o se detiene la divagación. Si no pasa esto, quiere decir que se está poniendo Atención en un objeto que no es la divagación, por ejemplo, en uno mismo, o en un trabajo intelectual.

Ejercicios de Atención dividida:
Ejercicio A: Dividir la Atención entre dos lecturas simultáneas.
Ejercicio B: Dividir la Atención entre una lectura y el puño.
Ejercicio C: Atender a dos preguntas simultáneas y responder a las dos.
Comentarios: ¿Dónde está uno cuando se atiende a dos estímulos simultáneos? Uno no existe, no se está atendiendo a uno mismo en ese momento. En todos estos ejercicios no se está en conciencia de sí. Los registros en la Atención simple son más periféricos (los ojos, por ej.), mientras que en la Atención dividida se internaliza más el registro (en algunos casos en la cabeza).

Ejercicios de Atención dirigida:
Ejercicio A: Se hacen lecturas, tratando de filiar el registro de Atención dirigida.
Se atiende y, simultáneamente, se sabe que se está atendiendo. Se tiene la intención de no perder la Atención.
Ejercicio B: Se propone ejercitar la Atención dirigida en distintas situaciones (juegos, charlas, etc.)
Comentarios: Este es un trabajo donde se complica un poco más la cosa. No debe resultar una cosa robotizada. Cuanto más “natural” mejor, sabiendo que es lo que pasa en la propia cabeza. Se podría estar en cualquier cosa pero en tema. Da igual un chiste que una charla sobre Física. No es el objeto al que se refiere la conciencia el que genera el estar en tema, sino la intención de atender, la actitud de alerta. De acuerdo con esto, lo más interesante no es el objeto (se trate de algo físico, del propio cuerpo, de representaciones como la imagen de sí, de un tema de conversación interesante, de un paisaje, de un ser querido, etcétera), sino la dirección mental que se origina en el estar emplazado en los actos y no en los objetos de conciencia.

Algunos registros comentados:
  • El punto de mira se lo ubica atrás de la cabeza.
  • Varía el tono emotivo. Es más neutro. Parece como si todo fuera más artificial.
  • Uno mismo está en presencia. Existo.
  • Aparecen las distancias, el espacio entre las cosas.
  • El tiempo se enlentece o los movimientos.
  • Las respuestas se hacen diferidas.
  • Si uno logra estar en conciencia de sí, se da cuenta de las cosas que irrumpen como inercia (por ejemplo, los que siempre hablan, hablan menos, y los que en general hablan menos, hablan más).

Intercambio en grupos de tres

Intercambio en conjunto

Comentarios: Apoyos para la entrada:
En el caso de pérdida de la conciencia de sí respecto de la mirada externa, el problema está en la entrada antes de que te capturen, de que te chupen. Esta entrada, por los distintos trabajos que hemos hecho a lo largo del tiempo, la tenemos asociada a distintas cosas: la postura corporal, el puño, la referencia espacial, la respiración, etc. Hágalo como quiera, explótelo como quiera, busque su preferencia.
¿En qué se está apoyando en este momento? Ésa es su entrada.

Síntesis de las prácticas atencionales:
Atención simple. Poner atención a un objeto. Lo de simple no significa que sea de bajo nivel. Hacer un trabajo con cuidado con atención simple puede ser de excelente calidad.
Atención dividida. Cuando hay más de un foco atencional al mismo tiempo.
Atención dirigida. Tengo la intención de no desatender, de mantener la atención.
Atención sobre sí o conciencia de sí. Cuando, sin importar lo que hago, no me olvido de mí mismo. Es un modo-de-estar en las cosas estructuradamente, el tono afectivo es diferente.
Hay múltiples formas de atención, cada una con un tono afectivo diferente.
La atención está mal asociada a esfuerzo, a tensión, a la seriedad.
Distinguimos entre un ejercicio y un modo de estar en el mundo. En el ejercicio hay un forzamiento en donde uno intenta buscar el registro.
La calidad emotiva es distinta. En el ejercicio hay un registro de obligatoriedad, en el modo de estar hay una conveniencia: “Es muy linda cosa estar atentos”.
Hay un mal tratamiento del trabajo atencional en la educación, en las teorías pedagógicas.
Hay una forma atencional que no es conveniente para nosotros, o sea, un tipo de autoobservación en la cual lo que funciona es la introspección. Muy frecuentemente uno cae en un fenómeno introspectivo, por influencia cultural de la época. Esto no es para nosotros una forma de trabajar la atención. No es conveniente como actitud cotidiana, crea intermediaciones. Puede ser útil si estoy haciendo una investigación para ver cómo surgen los fenómenos. Será bueno no confundir ese trabajo con la atención, que es moverse en situación con un buen nivel de atención. En cambio, con la introspección hay una caída para adentro. Crea división artificial de la estructura conciencia—mundo. Se crean inhibiciones en la forma de relación. La tendencia a irse para adentro es un síntoma de un mal trabajo atencional.
Con la atención dirigida disminuyen los ruidos. La dirección mental tendrá más sentido si se hace desde un campo mínimo de libertad.
Se logra una posición vigílica, una vigilancia sobre las compulsiones. En todo caso, los errores, defectos e impericias no se evitan con la conciencia de sí.
Pero por más técnica que haya, una planificación con “fuera de temas” irá mal ya que es la línea mental de las propias compulsiones.
Una planificación que tiene importancia para usted, hágala en el mejor estado vigílico posible.
Aunque haya mucha pericia técnica para elaborar proyectos, la dirección mental puede estar puesta por compensación a compulsiones, frustraciones, reivindicaciones, etc.
El ejercicio de la atención dirigida tiene sus registros. Apuntamos a que sea gratificante. No puede hacerse a contrapelo, es fatigante. Este mecanismo debe terminar siendo gratificante.
¿Cómo se sabe qué se está atendiendo? ¿Se tiene algún indicador? ¿Cuáles son los registros del saber que se está atento? Hay un corrimiento de la mirada hacia atrás.
¿Qué pasa con los tiempos en esa mirada? Pareciera que para la conciencia se enlentece. Las compulsiones bajan.
¿Qué pasa con el funcionamiento del razonar? Da la impresión de que se es más cuidadoso.

Resumen y síntesis personal
Termina el trabajo del día resumiendo y sintetizando tu experiencia personal en materia de registros y comprensiones.

Cierre del seminario con un ágape de camaradería.

martes, 1 de marzo de 2016

Segundo taller sobre la Atención


Está enfocado para adultos, para conocer como funciona la atención y como ejercitarla de un modo distenso y con gusto.
Constará de:
1.- pequeño resumen del anterior con las formas de atender
 2.- síntesis sobre la importancia de la atención
3.- la atención a los sentidos internos, incluida la relajación.



lunes, 29 de febrero de 2016

Una mirada positiva sobre uno mismo



Tema de Estudio Nº 9
LAS VIRTUDES


En el momento actual, en la vida social y personal, se tiende a enfatizar en las dificultades y en lo negativo de uno mismo y de las personas que se relacionan con uno.

Esta visión degradatoria de uno mismo genera una actitud, una forma de sentir y de vivir muy  particular, cuyo resultado a corto o mediano plazo resultará negativo.

No negamos que exista un gran número de dificultades a las que nos enfrentamos día a día. Pero es muy importante reconocer que esta manera de enfrentarlas es consecuencia de un sistema inhumano que hoy se impone, que tiende a negativizar a las personas.

Podemos repetir mecánicamente esta actitud o descubrir y fortalecer un modo de vivir, de  pensar y de sentir distinto, que se apoye en lo más interesante de cada uno. Que se apoye en las propias virtudes.

Entendemos por virtud toda actitud que llevada a la acción nos pone en acuerdo con  nosotros mismos, independientemente de nuestra habilidad para realizarla, dejándonos un  registro de profunda paz.

Si recordamos estas situaciones posiblemente no sólo estarán ligadas a ciertas acciones,  sino a un modo de llevarlas a cabo en el que actuamos desde lo mejor de cada uno.

Si reconocemos estas actitudes, si logramos teñir nuestro diario accionar con este modo de hacer las cosas, reconoceremos no sólo nuestras virtudes, sino también las de los demás, y seguramente podremos saltar por encima de las dificultades, modificar situaciones y así alcanzar los objetivos de vida propuestos.

En todo caso, el realizar un listado de las propias virtudes (sean estas actitudes, modos de comportamiento, habilidades, actividades, etc.) y luego imaginar cómo se podrían potenciar al máximo en su aplicación en el mundo, resulta un trabajo de suma importancia para la propia vida y para la de los demás.

Este modo de hacer y sentir las cosas, esta postura frente a la vida basada en las propias virtudes debería ponerse en marcha desde ahora. Es la actitud que permite resolver dificultades, avanzar y construir en una dirección de vida coherente y positiva.

Trabajo escrito personal
(en grupos de 4).

¿Qué cosas son las más interesantes que yo reconozco en mí?
Esto incluso se podría poner en una escala, de las más a las menos interesantes... En caso extremo, si a uno no se le ocurre nada, podrá consultar con otro y que desde afuera le señale las virtudes que ve en uno, lo más interesante.... Si son varios, mejor. Vamos a buscar el reconocimiento, no de lo que ha salido bien, sino que de lo que tengo de interesante.

Intercambio en grupos

viernes, 19 de febrero de 2016

Dario Ergas: el cambio humano es posible

18.02.2016 - Anna Polo

Dario Ergas: el cambio humano es posible
(Imagen de Veronica Vaccari e Katia Zambelli)
Dario Ergas presentó la edición italiana de su último libro “La Unidad en la acción”. Una larga gira en varias ciudades italianas, con una asistencia de muchas personas y un gran entusiasmo.
Dario, podrías explicar los tópicos de tu libro?
El texto de “La unidad en la acción”, relata la experiencia del encuentro con sí mismo y las consecuencias transformadoras de esa vivencia, para uno y para la sociedad. El encuentro con uno mismo, o el acceso a experiencias reveladoras de la esencia de lo que somos, modifica la estructura de la conciencia hacia estados más lúcidos e inspirados. Esos estados de conciencia, de reconocimiento de sí, del otro y del ser humano, producen  un tipo de acción y de actividad en el mundo que aceleran la propia transformación y la del medio en que nos desenvolvemos.
El impulso trascendente en el ser humano, impulso hacia el futuro infinito, choca contra el muro de la muerte. Esta aparente contradicción confunde a la conciencia y la atrapa en el temor, la violencia y el sufrimiento. El temor la desespera y la conciencia confunde su sentido profundo, con los ensueños o los deseos que la distienden momentáneamente y le proveen satisfacciones provisorias. Se trata de una etapa de la evolución de la conciencia; aspiramos a un cambio y a un salto evolutivo de la estructura mental.
El temor a la muerte despista a la conciencia; en lugar de profundizar en su propósito trascendente, se orienta hacia la afirmación del yo superficial. Esto no solo sucede en la conciencia individual, sino en la sociedad y en la cultura; las civilizaciones, en cuyos orígenes está el reconocimiento de una experiencia humana común, han ya perdido el rumbo y olvidado la experiencia y el proyecto que las fundamentó.
Existe la posibilidad de una renovación espiritual, de contacto con la esencia de sí mismo, que inspire a la conciencia y le de la energía y la fuerza para iniciar un nuevo ciclo civilizatorio de carácter humanista y universal.
Hablas mucho de la necesidad de un cambio esencial: ¿puedes precisar este tema?
Se piensa que el problema de la violencia es un problema de educación, o un problema moral, o de justicia, de mala distribución de los recursos, o que la ciencia resolverá. Todo eso es cierto y es muy importante. Pero no se advierte la raíz mental que tiene la violencia; no se advierte que se requiere un cambio interior en el ser humano y en su sistema de creencias básicas, que no sucederá por decreto moral, por leyes judiciales, o por avances científicos. Mi insistencia en este punto se debe a que, en la planificación de la acción revolucionaria hacia una sociedad libertaria y justa, siento que obviamos este aspecto; se impone la creencia del ser humano-cosa, no intencional, que se lo puede dominar y manipular. Necesitamos un nuevo tipo de revolución que a medida que se desarrolla necesariamente debe cambiar a los individuos que la protagonizan; de lo contrario no será revolución sino repetición. El único modo de acción posible para este tipo de cambio es la noviolencia activa.
En estos tiempos se escuchan interpretaciones del momento actual muy variadas: catastrofistas, pesimistas, autoritarios… Como ves tú el momento histórico?
Estamos viviendo un cambio muy profundo. Una especie de terremoto psicosocial. Todo lo construido en terrenos fangosos, o con materiales no adecuados parece desmoronarse. Pero hay otros fenómenos que toman fuerza y se sostienen y proyectan. Es verdad que el poder se concentra, se afirma y se hace autoritario, incluso dictatorial. Pero eso es signo al mismo tiempo de debilidad. Cuenta cada vez menos con el consenso y pronto no contarán ni con el respeto de las poblaciones. Aparecen nuevos protagonistas en la escena que hasta ahora eran discriminados: las mujeres, la diversidad de género, los inmigrantes de culturas aplastadas, los jóvenes que se salen de todos los moldes del sistema; aparecen comunidades de diverso signo con un sistema de relaciones novedoso, que hacen el vacío al poder y a los valores decadentes. La ciencia está abriendo horizontes insospechados que tiran al suelo las creencias sobre lo externo, lo fijo, lo sólido y lo material. Un nuevo mundo se abre para que la conciencia estructure y proyecte un nuevo ser humano y una sociedad universal. Fortalecer en la propia vida esta dirección impulsando el cambio en uno mismo y en el propio entorno fortalece esa visión de la nueva era que se avecina.
¿Podemos enviar un mensaje de esperanza hacia este mundo?
Un mensaje de esperanza es el que nos transmitió Silo: el cambio humano es posible. Al interior de cada uno se encuentra la experiencia que ilumina la conciencia y la conecta con su sentido. La acción válida es aquella que reconoce al otro ser humano en su dignidad y libertad y se sintetiza en la fórmula: Trata a los demás como quieres que te traten a ti.  Un nuevo proyecto humano se cierne en el horizonte que muestra una futura Nación Humana Universal.