miércoles, 17 de octubre de 2012

Un tren llamado sistema


Presentamos el comienzo del corto que estamos haciendo en el CentroVecinal Humanista de Carabanchel un grupo de vecinos y amigos del barrio:




La chica abre los ojos, está sentada en un vagón de tren. La mirada se desliza a lo largo del vehículo. Hay unas 20 personas en él. Hay una luz un poco mortecina, y la gente parece amodorrada, un joven escucha con sus auriculares abstraído, otro lee el periódico, una pareja conversa en voz baja… Hay gente muy diversa, jóvenes y ancianos, hombres y mujeres, de distintas etnias, de distintas clases sociales.
Una impersonal voz de mujer suena a través de los altavoces. Estimados viajeros, esperamos que el trayecto esté siendo de su agrado, la próxima estación es “Crisis Financiera”. Rogamos no obstruyan las puertas para permitir el paso de los demás viajeros.
Los pasajeros no se inmutan ante el anuncio del altavoz.  Un hombre de mediana edad se pone en pié y comienza a caminar por el vagón. Habla en voz baja, como si hablara para él mismo… Yo tenía un trabajo, una casa, una familia pero todo se torció,  lo he perdido todo, ¡Todo!  ¡Ayúdenme!… Lleva un traje y corbata un poco raídas, está pálido y delgado. Pasa por delante de la chica y atraviesa todo el vagón hasta llegar a la puerta del fondo. La abre y se va.
La chica se mueve en el asiento, incómoda y cuza una mirada con una mujer de mediana edad sentada en uno de los asientos de enfrente de ella.  -Este tren no nos está llevando a donde nos habían dicho, ¿Adónde vamos?
La mujer sonríe, pero es una sonrisa un tanto mecánica, sin alegría,  y se inclina ligeramente hacia delante y con voz baja comienza a hablar…el tren va en la dirección correcta, pero para llegar a nuestro destino es necesario pasar por algunas estaciones un poco desagradables. La mujer se reclina de nuevo y se apoya en el respaldo del asiento,  bosteza lánguidamente. Perdona, tengo que dormir un poco, haz lo mismo y  el viaje se te hará mas liviano..... 
La chica se la queda mirando con los ojos abiertos y no dice nada. Pero de nuevo el altavoz suena,  esta vez la voz es un poco menos amable…
“Señores viajeros, por favor, les rogamos que no se muevan de sus asientos durante el trayecto entre estación y estación, repito, no se muevan de sus asientos, próxima estación “Desempleo masivo”, con transbordo a “Deshaucios.”
La chica observa el vagón y vé que varios pasajeros se inquietan y empiezan a hablar entre ellos. Descubre al fondo del vagón a un hombre sentado de aspecto imponente que le mira fijamente. El hombre saca de debajo de su asiento un cartel y se lo muestra: el cartel dice ¿Quieres vivir?
La chica se vuelve hacia otro lado, a su izquierda está sentado un joven que va riéndose solo, con mirada extraviada, lleva unos cascos puestos, mueve la cabeza espasmódicamente
 La chica le mira y el joven, al notar su mirada le sonríe y devuelve su mirada, Se quita los cascos ofreciéndoselos ¿quieres escuchar un poco de música?, La chica sonríe, -gracias, solo quiero que me digas si sabes donde vamos?: El joven asiente y dice- Pues claro que lo sé, nos vamos a la mierda. El fin tendrá lugar dentro de 4 horas, 25 minutos y 12 segundos.  Busca en un bolsillo y saca un papel. Tengo aquí los cálculos. Lo despliega, el papel esta lleno de números, cálculos matemáticos y ecuaciones, y abajo subrayado y en letras mayúsculas pone A la mierda en 5 estaciones más. El chico vuelve a ponerse los auriculares y vuelve a mover de nuevo la cabeza... (Continuará)