lunes, 31 de agosto de 2015

Psicofármacos para los menores: un ataque a la infancia

Psicofármacos a menores : un ataque a la infancia
La campaña para “detectar” casos de TDAH ya se ha puesto en marcha. El objetivo: entre el 5 y el 10 por ciento de los menores. El espacio donde van a captar a los nuevos pacientes son principalmente los colegios e institutos
El TDAH (Trastorno de Déficit de Atención y/o Hiperactividad) de definió como una enfermedad infantil en los años 60.  Se diagnostica basándose en un test del que mostramos algunas partes:
El niño con TDAH que es desatento tendrá seis (6) o más de los siguientes síntomas:
Le cuesta trabajo seguir instrucciones . Tiene dificultad para mantener su atención fija en actividades de trabajo o de juego en el colegio y en la casa. Pierde las cosas necesarias para realizar actividades en el colegio y en la casa. Parece como que no escucha con atención, No le presta atención a los detalles. Parece desorganizado. Tiene dificultad con las cosas que requieren planeación. Olvida las cosas. Se distrae con facilidad.
Es muy probable que casi todos los niños, y también adultos den positivo en este test. Sin embargo, no hay ningún marcador biológico que confirme este trastorno.
En la actualidad el 15 % de la población infantil de los EEUU está diagnosticada de TDAH.  En España los diagnósticos de TDAH se han multiplicado exponencialmente.
Pero lo mas peligroso del TDAH es que su tratamiento principal se basa en un medicamento llamado metilfenidato, un tipo de anfetamina clasificada como droga adictiva. España ya  se ha convertido en el tercer país del mundo con mas consumo de psicofármacos en la población infantil.


Muchos psiquiatras, médicos  y psicólogos denuncian:
1) El TDAH no es una enfermedad, solo son una serie de síntomas que pueden deberse a causas muy variadas, sociales, familiares, de crecimiento y desarrollo, etc.
2) La medicación solo enmascara los síntomas, no soluciona los problemas
3) Los efectos secundarios de los fármacos se relacionan con perdida de peso, retraso en el crecimiento y en algunos casos tendencias violentas, depresivas y suicidio.  Las consecuencias a largo plazo son peligrosas.
4) La industria farmacéutica hace campañas de publicidad agresivas. Un paciente que comienza a medicarse de niño es muy posible que los siga tomando toda su vida.
5) Se medicaliza la vida: Los problemas de la vida se tiende a arreglar con pastillas;




Una agresiva campaña de expansión

La campaña para “detectar” casos de TDAH ya se ha puesto en marcha. El objetivo: entre el 5 y el 10 por ciento de los menores. El espacio donde captar pacientes son los colegios e institutos.
Cuentan con una Guía Práctica aprobada por el Ministerio de  Sanidad y elaborada por médicos vinculados a las multinacionales farmacéuticas. También con un Plan de Acción financiado por estas empresas. Han conseguido que la LOMCE reconozca sus intereses como legítimos.
Hay una evidente desprotección de los derechos de los menores y una falta de información de los padres y madres. Los padres y docentes tienen derecho a conocer otras opiniones y los riesgos y perjuicios que pueden sufrir los menores que reciban tratamiento con psicofármacos.  Medicar a la infancia de esta manera es un ataque a las nuevas generaciones de consecuencias dramáticas que no podemos pasar por alto.
Para mas información se puede ver esta presentación o escribir al correo electrónico desarmecarabanchel@gmail.com
http://www.humanistascarabanchel.es/p/tdah-y-psicofarmacos.html