lunes, 4 de marzo de 2013

¿Tiene el ser humano caducidad?


En este momento el paro pasa de cinco millones, cientos de miles de familias han perdido o están en proceso de perder sus casas,  los pensionistas y usuarios de los servicios de salud y educación públicas ven recortados sus derechos y millones de personas se ven excluidas socialmente.

Las consecuencias de esta situación aun no las conocemos en su totalidad, pero el dato de suicidios y depresiones es seguro que está aumentando, lo vemos a nuestro alrededor sin necesidad de que nadie nos lo diga.

En este mundo, cuyo principal valor es el dinero y el triunfo social, como se puede sentir alguien que ha sido practicamante desahuciado por el sistema. Muchos sienten que sobran, que están de mas. Que la sociedad estaría mejor sin ellos, ya que se han convertido en una carga indeseada. Se sienten "caducadas", como si fueran un producto desechable.

Sin embargo esto está lejos de ser una verdad absoluta, sino que es producto de una mirada, de una forma de ver las cosas, pragmática y sin profundidad,  que es propia de un momento histórico, pero que no será ni mucho menos para siempre.
 
Esta visión degradatoria de uno mismo genera una actitud, una forma de sentir y de vivir muy particular, cuyo resultado a corto o mediano plazo resultará negativo.

Aunque es evidente que existe un gran número de dificultades a las que nos enfrentamos día a día, es muy importante reconocer que esta manera de enfrentarlas es consecuencia de un sistema inhumano que hoy se impone, que tiende a negativizar a las personas.  Podemos repetir mecánicamente esta actitud o descubrir y fortalecer un modo de vivir, de pensar y de sentir distinto, que se apoye en lo más interesante de cada uno.

Este modo de hacer y sentir las cosas, esta postura frente a la vida basada en las propias virtudes debería ponerse en marcha inmediatamente. Es la actitud que permite resolver dificultades, avanzar y construir en una dirección de vida coherente y positiva, es otra mirada.

Cada persona debería hacer una lista de esos aspectos positivos en los que a veces ni siquiera repara de si mismo, esas actitudes que le hacen crecer y estar de acuerdo consigo mismo y que son apreciadas por la gente que le rodea.