martes, 5 de marzo de 2013

Las gafas del sistema : relato

Aquel jueves pasó algo que cambió mi manera de verme a mi mismo y a los demás, hubo un antes y un después. Antes de que sucediera lo que sucedió, aparentemente todo era “normal”. Los agentes del “Comité para la Normalización e Higiene Ecológica de los Humanos” tenían prevista su inspección rutinaria en la Plaza. Como antes de cada inspección, todos estábamos inquietos, cada uno pensando en su particular evaluación y en la de los mas cercanos. Últimamente el porcentaje de caducados se había elevado al 40 por ciento de las inspecciones, y los agentes eran cada vez mas implacables. El cálculo que hacía yo mismo sobre mi situación era favorable para hoy, pero cada vez más dudosa para las próximas ocasiones.  A medida que pasaba el tiempo las probabilidades de obtener prórroga eran menores.
En estas divagaciones andaba yo cuando aparecieron lo agentes en la plaza. Eran tres, caminaban con movimientos automatizados e inexorables. A la cabeza de ellos estaba el famoso agente Smith,  el más temido entre todos los agentes, del que decían que  había retirado de la ciudadanía plena a  miles de personas. Implacable y metálico, se acercaba a nosotros rápidamente. Detrás de él dos de sus sicarios, que notoriamente imitaban a su líder.  Los tres iban vestidos con trajes y gafas oscuras, los dos ayudantes iban cargados, uno con un ordenador portátil de ultima generación, el otro con un escaner de reconocimiento para leer los códigos de barras que identificaban a  a cada ciudadano.
En la plaza todos nos habíamos preparado para la ocasión, intentando dar la mejor impresión. Una mujer se apresuraba a colocarse la ropa y se miraba en el espejo por última vez.  Un grupo de hombres se levantaban de sus sillas y se erguían lo mas que podían.  Al otro ldo e la plaza, sesteaba un grupo de ex ciudadanos que ya habia sido retirado de la ciudadanía. Era el grupo de los desahuciados, discriminados, marginados. Indeseables sociales en suma. Donde podríamos acabar cualquiera si no pasabamos la inspección…
(continuará)